Chicha, la bebida de los Inkas
Por Ellen R. Gordon
¿Tiene sed para una verdadera experiencia nativa? Mientras uno viaja a lo largo del Perú, pare en alguna casa que tenga una banderilla roja colgando en lo alto de la puerta. Ahí usted podrá disfrutar de un vaso de chicha, una bebida andina muy antigua hecha de la fermentación del maíz.
Esta bebida tan rara, de color amarillento con espuma burbujeante es servida tibia por solo unas cuantas monedas, y es algo nutritiva. No es muy usual encontrarla en restaurantes (una bebida similar, la chicha morada, hecha de maíz morado, dulce y ligero, una bebida muy ligera), vendida por individuos, usualmente de la un status económico bajo, que se han pasado la receta desde las época Inca.
Recientemente en la cima de montaña del Cerro Baul en la parte sur del Perú, arqueólogos de la Universidad de Chicago desenterraron restos de una antigua fábrica de bebida que data de una época anterior al Imperio Wari (600-1000 a.c.). Se piensa que está fábrica se uso para preparar grandes cantidades de chicha, la cual se uso para ciertos propósitos como rituales y fiestas.
Las ruinas indican que el fin de esta fábrica cedió con la quema de esta instalación. Así como los Wari echaron sus copas en el fuego, las vigas y el techo colapsaron, dejando lo de abajo en muy buena condición. Los científicos han encontrado restos de carbón y tinajas de cerámica de 15 galones de capacidad cada una.
El primer paso en preparar la chicha es hacer hevir las frutas y los granos (de maíz) con algo de agua. Después de que haya hervido, el líquido es transferido a jarras de fermentación y estará listo de dos semanas. Se debe consumir lo mas antes posible, no tiene ningún indicador de vida media.
Así de esta manera, disfruta de lo hecho en Perú, un vaso de chicha si no le tiene miedo a una antigua tradición.
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